De Andrés (PP) defiende que en Euskadi “sólo hay dos modelos ideológicos” el “radical” de Bildu y el de su partido
El presidente del PP vasco, Javier de Andrés, niega que existan “prioridades compartidas” con el Lehendakari, Imanol Pradales, en materia presupuestaria, y asegura que “no respaldará” unos Presupuestos “hechos para entenderse con Bildu o Sumar”, con unos números en los que la Administración “crece a costa de las familias y de la pasta de los trabajadores”.
En una entrevista concedida al diario El Correo, recogida por Europa Press, de Andrés dice que su proyecto es “esa alternativa a un modelo de gasto público creciente” y a unos Presupuestos con “mucho gasto superfluo destinado a chiringuitos”.
Preguntado sobre si hay “prioridades compartidas” con Pradales, afirma que no ve “esa coincidencia en modo alguno”, ya que considera que las cuentas están “hechas para entenderse con Bildu o Sumar, pero no con el PP”.
En Euskadi hay muchos partidos políticos pero solo dos modelos.
▪️El que cree que lleva adelante el PNV pero lo lidera Bildu.
🔹El del Partido Popular.#DiálogosEuropeos pic.twitter.com/hrOZZRlqB6— Javier De Andrés (@JavierDeAndres_) November 8, 2025
“No vamos a respaldar unos números que crecen más que la renta de las familias, lo que significa que la Administración crece a costa de ellas y de la pasta de los trabajadores”, destaca.
Javier de Andrés sostiene que “hay mucho gasto superfluo destinado a chiringuitos” y que está “absolutamente injustificado el número de sociedades públicas que existe, por ejemplo en materia de industria, por no hablar del número de asesores”. En ese sentido, apunta que no se busca “eficiencia del sistema, sino la eficiencia en el voto”.
AUTOGOBIERNO
El presidente del PP vasco admite “enterarse” de las negociaciones sobre la reforma del Estatuto “cuando hacen declaraciones los que se reúnen”, y recuerda que la última cita en este sentido “fue hace un año con Ortuzar”, pero que “nunca” se le ha vuelto a llamar.
Preguntado por el traspaso de competencias, explica que “habría que hacer una reflexión de qué es lo que queda realmente pendiente”, porque en casos como el del Puerto de Pasaia o los aeropuertos “lo que se está pidiendo es que el Estado renuncie a las competencias exclusivas que tiene consignadas en la Constitución”.